El Instituto Alemán de Frutillar inicia sus actividades como Escuela Alemana de Frutillar el 6 de enero de 1906. La fundación del colegio es posible gracias a un generoso legado en dinero dejado como herencia por el próspero empresario y gestor del primer negocio en Frutillar, Carlos Richter Schultz, destinado expresamente para la construcción de un colegio alemán privado. Fue decisivo el apoyo del enviado del Imperio Alemán, Señor von Reichenau, quien instó a los colonos a llevar adelante este importante proyecto. Bernardo Richter Held regaló el terreno y los padres de familia donaron la madera, los materiales de construcción y la mano de obra. La nueva comunidad escolar eligió a Adolfo Richter Held como el primer Presidente del Directorio.Al mismo tiempo el multifacético profesor, Jakob Junginger, quien había sido contratado por iniciativa de los miembros del Club Alemán de Frutillar, renuncia a su cargo de docente en la Escuela Pública de Frutillar tras ocho años de intensa labor (1888 – 1905) para dedicarse por entero a la nueva institución de enseñanza.

En la placa de bronce que se encuentra en la entrada principal de nuestro colegio se les rinde un homenaje a los fundadores que quisieron dotar al pueblo de Frutillar de una institución de enseñanza que al mismo tiempo prolongara las raíces culturales de origen alemán de los habitantes establecidos en el lugar.

Es así, como el año 2003 el Instituto Alemán de Frutillar da un importantísimo paso en su desarrollo con la creación de la Enseñanza Media, confiando en que todas las posibilidades y talentos existen también aquí, en Frutillar.

Resulta emblemático, y a la vez histórico, que nuestra PRIMERA PROMOCIÓN DE IV MEDIO coincida con la conmemoración de los “100 AÑOS DE LA DS FRUTILLAR”.