Frutillarina vivió intenso programa de estudios en Opera de París

Una experiencia inolvidable, y que sin duda marca un hito en su formación personal y artística, es la que vivió la frutillarina Belén Winkler, alumna de 8° Básico en el Instituto Alemán de Frutillar, quien fue seleccionada para participar en los cursos de verano en la Escuela de Ballet de la Opera de París, buscando perfeccionar así sus estudios en esta disciplina.

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Belén ha hecho de la danza una parte fundamental de su vida, formándose en este arte en la Escuela de Ballet del Teatro del Lago y desarrollando actualmente un exigente plan de trabajo de lunes a viernes, que combina con sus estudios en el Alemán frutillarino. Viajar a Francia y ser parte de los programas formativos de la Opera de París se convirtió entonces en una oportunidad que no quiso desaprovechar. “Estuve un mes, las tres primeras semanas en París, y la última semana en un viaje a Italia para conocer más junto a mi mamá. Fue una experiencia muy linda. Yo estaba interna en la escuela de la Opera de París, me despertaba temprano y tenía cuatro clases al día, y luego en la tarde teníamos desde las seis en adelante algo de tiempo libre. Era bien exigente, pero me gusta que sea así”, explica.

 

La joven compartió allí con alumnas y profesores de distintos países, una oportunidad para aprender distintos idiomas y culturas, según comenta: “Había compañeras de Japón, China, Estados Unidos, de todos lados, pero la mayoría hablaba francés, aunque con las que hablaban inglés podía comunicarme un poco más. Los profesores hablaban francés, aunque algunos hablaban inglés, pero muy pocos, así es que costaba comunicarse, era difícil”, recuerda al analizar algunos de los desafíos que debió asumir al participar de esta experiencia.

 Belén no ha decidido aún si más adelante asumirá el ballet y la danza profesionalmente. Mientras tanto, continúa con su exigente entrenamiento, cumpliendo con entusiasmo tanto en su formación artística como en el ámbito escolar.